Todo niño, niña o adolescente que presente una condición que limita su vida o la amenaza, independientemente de raza, religión, edad, género, deberá tener acceso a un cuidado paliativo sostenible, ciclístico, centrado en la familia, de alta calidad, así como todo el soporte que se requiera para ofrecer lo, por lo cual, la prestación de los cuidados paliativos para ellos y ellas es una condición necesaria e imprescindible para acceder a otras alternativas de muerte digna como la anticipación de la muerte.